El islam está siempre detrás de las noticias malas. La última ha sido una que ha pasado en Malasia y concretamente a una modelo de Singapur, ya que se la pudo ver en un bar tomando alcohol. Esto no dejaría de ser algo normal a no ser que la modelo no fuera musulmana, ya que tienen totalmente prohibido el tomar alcohol, además de otras cosas. Es por ello que el tribunal del islam la condenó a recibir 6 latigazos y a pagar 1.500 euros de multa, tan sólo por beber alcohol.

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Los musulmanes ciertamente no saben medir lo que es bueno y lo que no lo es, ya que a pesar de que en su religión esté totalmente prohibido beber alcohol, castigar con latigazos a una persona y más a una mujer, me parece violencia contra la mujer y parece que los que hacen estas cosas quedan sin que nadie les diga nada. No se trata de tradiciones ni religión, sino de lógica, ya que por beber alcohol y por comer cerdo, no pasa nada, salvo que te castiguen.

Es ilógico pensar en el islam como una religión, ya que parece otra cosa. Es lamentable que quieran obligar a las personas a dejar de comer cerdo porque lo ponga en un libro o no puedan tomar alcohol. Con pensamientos de este tipo es por lo que el mundo está tan podrido y se siguen cometiendo injusticias, en este caso con una modelo, cuyo delito fue tomar algo de alcohol siendo musulmana. Beber una cerveza nunca tuvo tanto castigo y es algo tan natural como la vida misma.